
Satélites registran desde el espacio el incendio del pozo petrolero Krem-1 en Las Choapas
Las Choapas, Veracruz.— El incendio que consume el pozo petrolero Krem-1, ubicado en el ejido Constitución, en el municipio de Las Choapas, no solo ha movilizado brigadas en tierra, sino que también ha sido detectado desde el espacio por sistemas de monitoreo satelital que vigilan anomalías térmicas en todo el planeta.
De acuerdo con registros del sistema internacional FIRMS (Fire Information for Resource Management System), administrado por la NASA, el siniestro fue identificado por el sensor MODIS del satélite Aqua, tecnología utilizada para localizar incendios forestales, industriales y energéticos mediante la medición de radiación infrarroja.
Los datos satelitales indican que el evento fue captado el 9 de marzo de 2026 a las 15:08 horas (GMT-06:00). En las imágenes se observan varios puntos de calor concentrados en la zona donde se ubica el pozo, lo que evidencia la intensidad del incendio que continúa activo en la región petrolera del sur de Veracruz.
Uno de los focos térmicos detectados por los sensores orbitales se ubica en las coordenadas 17.50775° de latitud y -93.80943° de longitud, con un valor de brillo térmico de 336.74, además de parámetros de escaneo de 1.16 y pista de 1.07.
Un segundo punto fue registrado muy cerca del primero, en las coordenadas 17.50609° de latitud y -93.81983° de longitud, donde el sensor reportó un brillo térmico de 368.74, indicador de una anomalía térmica aún más intensa en la zona del incendio.
En los mapas generados por la plataforma de monitoreo se observan múltiples píxeles térmicos en colores rojo y naranja, concentrados dentro de un área aproximada de hasta cinco kilómetros, lo que confirma que el fuego genera suficiente energía para ser detectado por satélites que orbitan a cientos de kilómetros sobre la superficie terrestre.
Un incendio visible desde la órbita
El pozo Krem-1 forma parte de las operaciones de exploración petrolera en el sur de Veracruz, una región con larga tradición en la producción de hidrocarburos.
El incendio comenzó luego de una fuga de gas durante trabajos de perforación, situación que provocó la ignición del hidrocarburo y la formación de una llamarada de gran intensidad. Desde entonces, el fuego se mantiene activo mientras especialistas trabajan para controlar la presión del yacimiento.
La emergencia ha requerido la participación de brigadas de Petróleos Mexicanos, personal de Protección Civil y fuerzas federales, además de la implementación de protocolos de seguridad para proteger a comunidades cercanas.
Tecnología que observa incendios en todo el planeta
El sistema de monitoreo satelital de la NASA permite detectar incendios activos en tiempo casi real en cualquier parte del mundo. Los sensores MODIS, instalados en los satélites Aqua y Terra, analizan la radiación infrarroja emitida por superficies extremadamente calientes, lo que facilita identificar anomalías térmicas incluso cuando existen capas densas de humo.
Cada punto rojo mostrado en los mapas representa un píxel térmico con una resolución aproximada de un kilómetro, lo que significa que la señal captada corresponde a áreas completas donde la temperatura supera los umbrales detectables desde órbita.
En el caso del incendio registrado en el ejido Constitución, la presencia de varios píxeles agrupados indica una alta concentración de calor, característica común en incendios industriales de gran magnitud.
Monitoreo global del siniestro
Aunque las imágenes satelitales no sustituyen las evaluaciones realizadas por brigadas en tierra, sí permiten a científicos y autoridades seguir la evolución del incendio, estimar su extensión y analizar posibles efectos ambientales.
La detección del incendio del pozo Krem-1 desde satélite confirma que se trata de un evento energético de gran intensidad, visible incluso para los sistemas globales que vigilan incendios en todo el planeta.
Mientras los equipos de emergencia continúan trabajando para controlar el siniestro, las llamas alimentadas por el gas del subsuelo siguen generando una señal térmica que ya quedó registrada en los mapas satelitales que monitorean la actividad de incendios a escala mundial.




